Quibdó, Terruño de sabor y color del Atrato

Quibdó presenta ciertas diferencias con las demás capitales colombianas. Si bien sus construcciones autóctonas son similares a las de cualquier ciudad, repitiéndose de lado a lado de las calles, las peculiares actividades que acoge la capital chocoana, dan a cada sector un aura contagiosa y especial. Tal vez sea esta nutrida y aleatoria combinación de mundos, desde el bullicio y la congestión humana del centro hasta el sereno fluir de las canoas por el río Atrato junto con su ubicación en medio de la selva, lo que mantiene al visitante a la expectativa de las sorpresas que promete la región.

Hoy por hoy, la capital del departamento del Chocó, ubicada sobre la margen derecha del río Atrato, se proyecta como una ciudad acogedora y centro mundial de la biodiversidad, es una de las regiones de mayor riqueza forestal del país y una de las zonas de mayor pluviosidad en el mundo, cerca a grandes reservas ecológicas e indígenas. Se trata de un lugar de clima cálido húmedo y de permanentes lluvias, que tiene un aire exótico y mágico, lo cual, sumado a su estratégica ubicación geográfica, su biodiversidad y sus maravillosos paisajes, la convierte en un destino turístico interesante para conocer y disfrutar, donde es posible realizar turismo de aventura, histórico, etnográfico, científico, ecoturístico, entre otros.

En Quibdó se pueden realizar diversos planes como recorrer el malecón que se encuentra paralelo al río Atrato y apreciar sus extraordinarias puestas de sol. Desde allí, usted podrá navegar en pequeñas embarcaciones a lo largo del río y observar diversos sitios de la ciudad, además de visitar poblaciones aledañas llenas de particulares historias, donde degustará la comida típica de la zona.

 Articulo extraido de la revista ADA Edición 12

Comparte esto: